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VIGILIA DE ORACIÓN PREPARATORIA

PRIMERA PARTE: ACTO MARIANO EN EL AÑO DEL ROSARIO

Comienzo: entronización procesional de una imagen o icono de la Virgen, con canto.

Instalación en un lado del presbiterio

Incensación de la imagen

Ofrenda floral

Saludo del presidente

Hermanos, nos reunimos para orar a Cristo con María y así prepararnos en esta vigilia de oración para la Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a la Iglesia en España.
                 — Que la paz del Señor esté con todos vosotros.
                 — Y con tu espíritu.

Oración dirigida a la Virgen María

Oremos: Dios todopoderoso, que derramaste el Espíritu Santo sobre los apóstoles, reunidos en oración con María, la Madre de Jesús; concédenos, por intercesión de la Virgen, entregarnos fielmente a tu servicio y proclamar la gloria de tu nombre con testimonio de palabra y de vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
                 — Amén.

Breve Lectura de la Carta "Rosarium Virginis Mariae"

Monición: Escuchemos ahora una lectura tomada de la Carta Apostólica del Papa Juan Pablo II sobre el Rosario de la Virgen María.

“Cristo nos ha invitado a dirigirnos a Dios con insistencia y confianza para ser escuchados: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá’. El fundamento de esta eficacia de la oración es la bondad del Padre, pero también la mediación de Cristo ante Él y la acción del Espíritu Santo que ‘intercede por nosotros’ según los designios de Dios. En efecto, nosotros ‘no sabemos cómo pedir’ y a veces no somos escuchados porque pedimos mal.

Para apoyar la oración, que Cristo y el Espíritu hacen brotar en nuestro corazón, interviene María con su intercesión materna. ‘La oración de la iglesia está como apoyada en la oración de María’. Efectivamente, si Jesús, único Mediador, es el Camino de nuestra oración, María, pura transparencia de Él, muestra el Camino, y ‘a partir de esta cooperación singular de María a la acción del Espíritu Santo, las Iglesias han desarrollado la oración a la santa Madre de Dios, centrándola sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios’. En las bodas de Caná, el Evangelio muestra precisamente la eficacia de la intercesión de María, que se hace portavoz ante Jesús de las necesidades humanas: ‘no tienen vino’.

El Rosario es a la vez meditación y súplica. La plegaria insistente a la Madre de Dios se apoya en la confianza de que su materna intercesión lo puede todo ante el corazón del Hijo. Ella es ‘omnipotente por gracia’. (...).

En el Rosario, mientras suplicamos a María, templo del Espíritu santo, Ella intercede por nosotros ante el Padre que la ha llenado de gracia y ante el Hijo nacido de su seno, rogando con nosotros y por nosotros”.

Recitación de un misterio del Rosario, por ejemplo: El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (o bien de cinco misterios del Rosario, según el tiempo destinado a la vigilia y las condiciones de la comunidad reunida).

Canto

SEGUNDA PARTE: CELEBRACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

Lectura de la Palabra de Dios (2ª Pedro 1, 1-7)

Comienzo de la segunda carta del apóstol San Pedro

Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como a nosotros.

Crezca vuestra gracia y paz por el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor. Su divino poder nos ha concedido todo lo que conduce a la vida y a la piedad, dándonos a conocer al que nos ha llamado con su propia gloria y potencia. Con eso nos ha dado los bienes prometidos, con los cuales podéis escapar de la corrupción que reina en el mundo por la ambición y participar del mismo ser de Dios.

En vista de eso, poned todo empeño en añadir a vuestra fe la honradez, a la honradez el criterio, al criterio el dominio propio, al dominio propio la constancia, a la constancia la piedad, a la piedad el cariño fraterno, al cariño fraterno el amor.
                 — Palabra de Dios.
                 — Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial

R/ El ángel del Señor librará a los que temen a Dios.

Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca;
Mi alma se gloría en el Señor; que los humildes lo escuchen y se alegren.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor y me respondió, me libró de todas mis ansias.

Contempladlo y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a él.

Proclamación del Evangelio (Lucas 1,39-47)

Lectura del santo Evangelio según San Lucas

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu santo y dijo a voz en grito: -¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor, se cumplirá!

María dijo: - Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.
                 — Palabra del Señor.
                 — Gloria a ti, Señor Jesús.

Homilía

Pausa meditativa

Canto del Magnificat

Proclama mi alma la grandeza del Señor...

Oración mariana final

Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel, concédenos, te rogamos, que dóciles al soplo del Espíritu, podamos, con María, cantar tus maravillas durante toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

TERCERA PARTE: ADORACIÓN EUCARÍSTICA

Exposición del Santísimo en el altar

Canto eucarístico

Silencio oracional y meditativo

Preces eucarísticas por el Papa, la Iglesia y las necesidades del mundo
(En lugar de las preces, se puede rezar la oración por el fruto espiritual de la Visita del Papa: ver estampa).

Presidente: Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, por Jesucristo, nuestro Señor, con la fuerza del Espíritu Santo.

— Por el Santo Padre Juan Pablo II que se dispone a visitarnos, para que el Señor le conceda salud, fortaleza y sabiduría en su solicitud por todas las Iglesias. Roguemos al Señor.

— Por nuestro obispo diocesano ... y por todos los obispos de la Conferencia Episcopal, para que, al presidir la comunión de los hermanos en cada iglesia particular, nos estimulen con su palabra y con su ejemplo a ser testigos del señor en nuestro mundo. Roguemos al Señor.

— Por la paz en toda la tierra, para que el Señor vuelva a la concordia los corazones violentos y la justicia se alcance en el perdón. Roguemos al Señor.

— Por todos los que sufren, para que encuentren en el Señor su consuelo y en nosotros la verdadera fraternidad de Cristo. Roguemos al Señor.

— Por todos nosotros, para que acojamos al sucesor de Pedro y su mensaje y seamos con él y en toda la iglesia universal testigos de Jesucristo. Roguemos al Señor.

Presidente: Oremos

Oh Dios, que para suceder al apóstol San Pedro, elegiste a tu siervo Juan Pablo como pastor de tu grey, escucha la plegaria de tu pueblo y haz que nuestro Papa, Vicario de Cristo en la tierra, confirme en la fe a todos los hermanos, y que toda la Iglesia se mantenga en comunión con él por el vínculo de la unidad, del amor y de la paz, para que todos encuentren en ti, Pastor de los hombres, la verdad y la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

“Tantum ergo” e incensación.

Oración: Oh, Dios que en este sacramento admirable, ...

Bendición con el Santísimo

Oración de alabanza: Bendito sea Dios, bendito sea su santo nombre...

Reserva. Canto final.

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